Procesos densos en normativa y papeleo, donde el resultado tiene que poder defenderse años después. No entregamos una caja negra: entregamos cada dato con el camino que lo justifica.
Mucho documento. Mucha norma. Y un error que se paga.
Cuando un proceso reúne esas tres cosas, casi siempre lo sostiene una sola persona con veinte años de oficio y una hoja de cálculo. No hay software porque nadie ha querido asumir la responsabilidad de equivocarse. Ese es exactamente el trabajo que nos interesa.
Sin plantillas, sin formularios previos, sin preparar nada. El mismo PDF que ya circula por vuestra oficina todos los días.
El sistema no solo saca el valor: guarda el fragmento exacto del que lo ha sacado. Un clic y aparece el párrafo. Sin eso, nadie puede comprobar nada.
Reglas que cambian por territorio, por año y por supuesto. Cada paso deja su artículo al lado, para que un experto lo audite en dos minutos.
El fichero que la plataforma de destino traga directamente. Automatizar a medias y volver a teclear al final no es automatizar.
art. 10.1.b Ley 13/1997 de la Generalitat Valenciana
× 0,99 sobre 109,65 €
<Autoliquidacion modelo="650" ejercicio="2026">
<SujetoPasivo grupo="II">…</SujetoPasivo>
<Bienes>
<Bien codBien="1" valor="248900.00"/>
<Bien codBien="7" valor="63580.00"/>
</Bienes>
<Reducciones>…</Reducciones>
<CuotaIngresar>1.10</CuotaIngresar>
</Autoliquidacion>
✓ Validado contra la plataforma real
Qué hacemos
Da igual que sea una escritura, un pliego, un expediente clínico o un contrato de suministro. Si hay normativa densa, volumen de documentos y responsabilidad profesional detrás, el problema es el mismo.
Contratos, escrituras, expedientes, informes técnicos, pliegos. Cada dato queda anclado al fragmento del que sale, para poder comprobarlo en un clic.
Reglas que cambian por territorio, por año y por supuesto. Versionadas, citables y separadas del código: actualizar una ley no es reescribir el sistema.
Todo número guarda su origen y su fundamento. Sin eso ningún profesional firma, y con razón: responde él, no el software.
Plataformas de la administración, formatos oficiales, ficheros que la sede acepta directamente sin volver a teclear nada.
Cuando el proceso es de puertas adentro: control horario, lectura de tickets, permisos por fila en base de datos, credenciales.
El sistema propone y justifica; la persona decide y firma. Es un requisito del producto, no una limitación que haya que ir quitando.
Método
Es lo contrario de lo habitual, y es lo único que dice la verdad sobre si un proceso se puede automatizar. Empezar por el caso fácil produce demos bonitas y proyectos que encallan en el mes cuatro.
Pedimos el caso raro, el que se atasca, el que solo sabe resolver una persona. Si funciona ahí, funciona con el resto. Al revés no ocurre nunca.
Reunimos casos reales que vuestro equipo ya resolvió bien. Ese conjunto es la nota: el sistema se compara contra vuestro criterio, no contra el nuestro.
Cada salida enseña de dónde viene y en qué se apoya. Si un experto no puede auditarla en dos minutos, para nosotros no está terminada.
Se prueba contra la plataforma que usáis a diario, con vuestros formatos y vuestros permisos. El «en local funcionaba» no es una entrega.
Un ejemplo real
Lo construimos con una asesoría fiscal de Alicante, empezando por su caso más difícil: las escrituras de herencia que solo una persona de la casa sabía convertir en impuesto. La herramienta lee la escritura, calcula lo que paga cada heredero con la norma autonómica al lado y genera el fichero que acepta la plataforma de la Agència Tributària Valenciana.
Autoliquidaciones ya presentadas en la plataforma. Contrastamos con ellas cada campo de nuestro fichero antes de dar nada por bueno.
La salida es el fichero del modelo 650 que la plataforma carga tal cual. Nada de volver a teclear.
Lo que separa cada cifra del párrafo de la escritura del que sale. Con su página y su texto literal.
Cada número hay que poder defenderlo delante de Hacienda años después. Si la pantalla no enseña de dónde sale, no sirve.
El criterio con el que revisamos cada pantallaUna hora, sin coste y sin compromiso, mirando juntos un expediente real. Salís de ahí sabiendo si esto se puede automatizar, hasta dónde, y qué parte va a tener que seguir haciendo una persona.
Escribirnos→Usamos tu correo solo para contestarte. No nos mandes todavía documentos con datos personales reales: si hace falta mirar un expediente, firmamos antes un acuerdo. Más en privacidad.